Oh Bruges…
Quería quedar deslumbrado por la belleza de Bruges, después que tanta gente me había hablado tan bien del lugar. Cuando llegué allí después de un corto viaje en tren desde Bruselas, no podía parar de pensar “Coño, que frío.”
Pensé que iba a ser algo pasajero y que cuando llegara el mediodía la cosa iba a mejorar, como ayer. Nacarile. El día estaba gris y lloviznando, lo cual tampoco me inspiraba para tomar fotos.
Bruges es impresionante en su arquitectura. Todo es terriblemente bello y organizado. Pero el clima crea unas percepciones difíciles de sobrepasar. De seguro si hubiese ido en un día un poco más calido y menos gris me hubiese encantado la ciudad. Si hubiese ido cuando comenzó el viaje y no ahora que llevo 4 semanas viajando sin parar…
Aún cuando estaba deprimido por situaciones personales podía disfrutar de las ciudades que estaba visitando. Pero creo que el problema ahora es que ya estoy cansado de viajar tanto y de viajar solo.
Pues bien, me queda una semana. Me falta visitar Londres y Amsterdam. Creo que es una buena conclusión a un viaje épico.







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