No odio a todos los gringos. Sería odiar a la mitad de mi familia. Pero odio a los gringos borrachos que no dejan dormir a los demás en los hostales. A las 3 de la mañana. Como diría una amiga de Radio Universidad: ¡crezcan! ¡maduren! o lárguense a la mierda. (eso último lo añado yo) [...]