Era un día tropical como cualquier otro: soleado con un 100% de probabilidad de lluvia. Salimos de Caguas a las 9am, con media hora de retraso (aunque todavía no sé a donde era que teníamos que llegar tan temprano). Nuestros cuerpos todavía estaban dormidos pero las mentes (dañadas) estaban alertas; los chistes sexuales no paraban y ni Lucecita se salvó.
Nuestra primera parada en Adjuntas fue en la Panadería Sancho. Nosotros, con las malas mañas de la ciudad, preguntando por dónde era la fila, sorprendidos por los precios baratísimos ($5.45 por un sandwich de pastrami con todo, un danish de guayaba acabado de hacer y una botella de agua) y tomándole fotos a todo.
Nos fuimos a la plaza. Debo decir que la plaza de Adjuntas es muy bonita aunque los bancos tienen unas inscripciones horribles. Y la iglesia no es la gran cosa. Pero por la noche se ve bien chévere. Caminamos hasta Casa Pueblo y ahí nos dieron un tour del proyecto, nos hablaron un poco sobre la historia del lugar y sobre los otros proyectos que están manejando como el Bosque del Pueblo, el Café Madre Isla, la siembra hidropónica, un mariposario y la estación de radio Casa Pueblo.
Nos tomamos un cafecito y nos despidieron al son de plena. De allí nos dirigimos a un chinchorro a tomarnos una Medalla antes de emprender el camino hasta el lago y el Bosque Guilarte. La cerveza estaba friita, como me gusta.
Nos quedamos un rato disfrutando del lago, sin nadie alrededor, tirando piedras al agua tratando de rebotarlas con resultados no muy satisfactorios.
Después, en el Bosque Guilarte, caminamos por las veredas, nos enfangamos las tenis y se nos abrió el apetito. Era hora de comer las famosas chuletas can can.
Llegamos al restaurante El Original de Güigüi y todos pedimos las chuletas can can. Nos dimos una tremenda jartera. Traté de terminarlo todo pero no pude. Terminamos nuestro día en Adjuntas tomándonos un café en la plaza, que se ve mucho mejor de noche que de día.
En el camino de regreso a Caguas, convertimos la guagua en un karaoke. Cantamos varias de Sabina, unas cuantas de reguetón, merengue y par de bachatitas.
Exhaustos pero contentos, llegamos a Caguas y cada cuál se fue para sus casas.









3 comentarios
Diciembre 21, 2009 en 12:36 am
decidete…. te gusta o no la medalla!?
Diciembre 21, 2009 en 12:56 am
al igual que la cerveza coreana, es mala pero es buena porque es la mas barata.
Diciembre 22, 2009 en 1:34 pm
Medalla y tostones?!