Un cielo llorón
Una lloradora. Así parecía el cielo de Chilgok ayer. El invierno oficialmente se fue y llegó una “primavera” que más parece un verano tropical, húmedo y lluvioso. Lo que me gusta del invierno coreano es que tiende a ser soleado y seco. Pero el resto del año el clima es medio incómodo.
Los coreanos se vanaglorian de tener cuatro estaciones distintas. Pero yo diría que la primavera y el otoño son tan cortas que en realidad no cuentan. Y yo añadiría otra estación: la del polvo amarillo. Para abril, más o menos, todo el país se cubre de una capa de polvo amarillento proveniente de China. Es de lo mejor si tienes un carro o padeces de asma. También es la mejor estación para sacar las mascarillas más trendy a pasear.
Ayer regresé a Kyungbook National University para recoger los libros para la clase de coreano. Ya tengo el tiempo medido a la perfección. Camino exactamente 10 minutos de mi casa a la parada de guaguas. Cojo la guagua #706 desde Chilgok Green Park hasta Kyungdae Bukmun (entrada norte de la universidad) que se tarda exactamente 35 minutos. De ahí camino hasta el Language Education Center otros 7 minutos y estoy en el salón. Si llego a la parada entre las 7:50 y las 8:00am podré llegar a tiempo a la clase. La cuestión está en levantarme a esa hora cuando los gallos todavía están enjuagándose la garganta.
Cuando llegué a mi casa todavía tenía una hora y pico antes de empezar a trabajar así que decidí hacerme un almuerzo/cena. Arroz con habichuelas y atún. Tenía unas ganas de comer habichuelas como nunca. De postre me comí piña, fresas y chinas mandarinas. Me fui bastante satisfecho a trabajar.
Horita me voy a encontrar con dos compañeras de trabajo para el language exchange. Les estoy enseñando español y ellas me enseñan coreano. Cuando empiece las clases en la universidad no voy a tener tiempo de reunirme con ellas en la semana. Quizás nos veamos los domingos pero todo depende de cuanta energía tenga para enseñar un idioma después de estar toda la semana aprendiendo y enseñando. Una compañera de trabajo canadiense me pidió ayuda con el francés, así que tengo que considerar eso también. Además, me gustaría tener una vida fuera de las clases.




deber abrir un blog sobre el polvo amarillo, no habi aleido nada sobre eso y ya me intrigo.
saludos desde mexico