Ya mi cuerpo se acostumbra, poco a poco, al ritmo nuevo de estos días. Levantándome a las 7am, desayunar corriendo, caminar hasta la parada de guaguas, enlatarme como sardina en la guagua con 500 coreanos a las 8am y llegar con 20 minutos de adelanto a la universidad, para pasar 10 caminando hasta el salón. [...]