Fukuoka, día uno
Era mi primera vez en Japón. Fui con dos amigas, ambas puertorriqueñas, a explorar tierras niponas. Todas mis amistades que habían ido a Japón, y en específico a Fukuoka, habían quedado encantados con el país. Así que cuando una de mis amigas me propuso tirarnos para allá un fin de semana, no lo pensé dos veces.
Cogimos el ferry Mira Beetle. Es un tipo de bote que se eleva cuando está navegando por lo que pasa la mayor parte del tiempo fuera del agua. No me pregunten como funciona eso porque no tengo ni idea pero hace que el viaje sea rápido y cómodo. En menos de tres horas llegamos a Japón.
El primer shock: la tarifa inicial de los taxis en Fukuoka es de alrededor de $6 (550yen) comparado con menos de $2 en Korea (2,200 won). Aún así cogimos uno para llegar hasta el hotel y como éramos tres al final no salió tan caro.
Nos quedamos en el Hotel Monterey La Soeur, con un estilo art deco inconfundible. Estaba en un lugar céntrico de la ciudad lo cual nos facilitó el movimiento y encontrar ciertos lugares (como un restaurante mexicano que venía altamente recomendado).
Primeras impresiones: limpieza extrema por todas partes.
Dejamos los motetes en los cuartos y como el hambre apretaba lo primero que hicimos fue ir a buscar un sitio de ramen. Pregunté en el hotel por algún buen restaurante de ramen en el área y me recomendaron Ippudo. Terminó siendo tan buena recomendación que comimos allí dos veces. Fuimos a Ippudo y había una fila para entrar a comer. El lugar no era tan grande pero la fila se movía rápido. Al igual que en Korea cada vez que un cliente entra o sale de una tienda o un restaurante todos los empleados gritan “Hola” y “Gracias” a la misma vez, lo cual crea una atmósfera un tanto ruidosa pero no desagradable.
El ramen estaba delicioso; mucho más que cualquier ramyeon coreano.
Primeras impresiones: los japoneses son muchos más atrevidos y liberales a la hora de vestir que los coreanos.
Ya, con los estómagos llenos y las energías recargadas nos decidimos a explorar la ciudad. Fuimos al templo Kishuda, uno de los más famosos según la guía de la ciudad. No nos defraudó. Cuando entramos había una pareja de novios a punto de celebrar la ceremonia y pudimos tomarles varias fotos. El templo en sí era muy colorido y, aunque he ido a muchos templos en Korea, no se me pareció a los de acá.
Seguimos el rumbo y encontramos un mercado donde paramos un rato en una heladería para recargar energías nuevamente. Me comí un mantecado de vainilla con waffle, pancakes y cereal. Nunca había probado algo igual pero sabía rico.
Primeras impresiones: El calor estaba insoportable.
Próxima parada: Robosquare y Fukuoka Tower. Robosquare suena más impresionante de lo que es. La guía prometía un impresionante display de los últimos modelos de robots elaborados en Japón cuando en realidad es una tienda pequeña con dos o tres robots que apenas se movían. Y además, después de una caminata bajo un sol intenso no llegamos al show de robots que tienen cuatro veces al día. Así que salimos defraudados camino hacia Fukuoka Tower.
La torre es de 123 metros de alto y tiene una impresionante vista de la ciudad y el mar. La mayoría de las personas visitando la torre eran turistas chinos.
El hambre apretaba nuevamente así que decidimos ir al hotel a bañarnos, vestirnos y salir a comer en El Borracho. Afortunadamente el restaurante no estaba muy lejos del hotel. Caminamos par de cuadras y lo encontramos rápido. Nos recibieron varios meseros japoneses que hablaban un poco de español. El sitio estaba reservado por la próxima hora y media pero nos hicieron un hueco para poder comer allí. La comida estaba deliciosa pero las porciones eran propias de Japón y no de México. Tuvimos que gastar mucho dinero antes de sentirnos satisfechos pero valió la pena.
Salimos del restaurante satisfechos pero cansados. Decidimos ir al hotel, dormir y esperar a que amaneciera para seguir explorando el resto de la ciudad.
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super!
Saludos chico!!
Me encanta leer tu blog. Antes de este blog nunca habia seguido alguno y ahora me la paso corriendo en cuento blog coreano hay por aqui. Te cuento que te admiro como no tienes idea… especialmente estos fines de semana que me recuerdan el corito:
Voy subiendo, voy bajando,
Voy subiendo, voy bajando,
tu vives como yo vivo yo vivo vacilando
tu vives como yo vivo yo vivo vacilando!
Ahhh que tiempos!! jajajaj! siguenos contando!! y diviertete!
¡Gracias por leer! No todo es vacilón por acá pero gozo más que cuando estaba en PR. jaja! quizás es porque tengo más tiempo…
Ese viajecito tuyo estubo bueno, a pesar de par de cositas que no estaban tan bien. Lo que ví se ve lo más nice, a pesar de que, como siempre, me das fiero con la comida… al menos no estoy obesa por comer con los ojos… Si fuera así, pesaba 3 veces lo que estoy ahora. Jejeje!
cuando quieras visitar y comer de las delicias que yo como, sabes que tienes casa donde quedarte!
Gracias mil! Besos con mangó desde Mayagüez!!
gracias por compartir tan hermosa experiencia!las fotos son fabulosas y la forma tuya de contar las cosas hace viajar con la imaginacion
un abrazo
Por favor dime que cantastes Bachata en Fukuoka cuando estabas en Fukuoka?
realmente impresionante.
Tu blog es una guia turistica para mi.
Me parecio ver un vino chileno en la mesa del restaurant mexicano.. o estoy equivocada?
jeje Cuidate
No sé si había un vino chileno en ese restaurante pero en Korea venden dos o tres diferentes marcas diferentes. ^^ ¡Gracias por leer y comentar!
¡Brutal! Me ecantan las fotos.
Ya mismo me veo yo por allá.
BTW, siempre visito tu blog ya he escrito muchas veces con el nombre de Mireya. Te tengo envidia de la buena chico!!
¡Cuando vengas para acá me avisas! jeje
Que bueno que abriste un blog. Ya me pondré al día con tus aventuras cuando termine mi vida ajetreada en dos semanas.
Pues bienvenido! Claro que no será tan interesante como el tuyo pero vamos, que te agradeceré cada visita! Y sí, cuando vaya por allá te aviso por si quieres que te lleve algún gustito puertorriqueño.
jojo el hotel tiene “casi el nombre de mi ciudad” solo ke le falta una R pues vivo en Monterrey hahaha me encanto el nombre el borracho perfecto hahaha tipico de un mexicano pero bueno ya es otro cuento.. y pues agradezco ke la porcion sea en cantidades minimas pues asi es bueno yo siendo mexicana odio ke sirvan mucho pues como nunca me lo acabo desperdicio mucho solo ke cuando tengo novio se lo doy a el (si el kiere) jeje bueno.. suena lindo espero mas de tu experiencia y recuerdo haber visto en una pelicula jp-kr sino mal recuerdo se llama “amigos” bueno ahi recalcan ke japon es muuuy caro comparado con corea.. hace tiempo conoci a una japonesa ke ahora vive en mexico ke si es mas cara la vida alla bueno aunke conoci a corea gracias a japon pues mi primer amor hacia Asia fue por la cultura japonesa y de ahi con la integracion del kpop en japon me interese en ellos asi ke me cambie de lado y pues me intereso mas jojo suena como ser infiel ahora ke lo pienso pero bueeeeno ambas me interesan mejor paro aqui jejeje nos leemos pronto.. cuidate mucho…
El hotel estuvo muy chévere. Dormí como un rey en esa cama tan cómoda jaja. Desde hace tiempo tenía ganas de comer comida mexicana y en Korea no encontraba nada que se acercara a algo auténtico. Como El Borracho venía bien recomendado decidí ir y de verdad que no me defraudó. La comida estuvo excelente y los meseros nos trataron muy bien ^^ Pero sí, Japón es demasiado caro.
de verdad, k envidiaaaaaaaaaa te tengo!!
me encantaría poder viajar algún día a Japón y a Korea
¿en serio son más liberales al vestir que los coreanos?
a mi el vestido de esta novia me parece un poco horterilla, si parece que lleva puestos los visillos de una cortina,sobre todo en la cabeza,……juas!juas!!,
En Korea la gente tiende a vestir más o menos igual y, aunque en Japón también se podían notar algunas tendencias, los japoneses son más atrevidos e individualistas a la hora de escoger su ropa. Lo que pasa con el vestido de la novia es que es una ceremonia tradicional en un templo zen. No podía ir vestida con algo muy radical ^^