Una galería inusual

El sábado me encontré con Michael, Jiwon y Rich, del grupo de francés, frente a un café en el centro de Daegu. La idea original era quedarnos en el centro y hacer lo mismo de siempre pero Jiwon nos propuso cambiar el plan e ir a una galería que ella y su padre habían diseñado. Nos montamos en un taxi y fuimos hasta Suseong-gu (cerca de donde vivo). Caminamos unos 5 minutos hasta llegar a una casa de concreto, de un estilo muy diferente a las casas que le rodeaban.

Describir este local como una galería es quizás quitarle un poco del encanto. No es una galería normal ya que su enfoque es en las plantas. Por cierto, como está empezando la primavera el lugar estaba casi vacío. Había una que otra planta con flores acentuando con color el gris del concreto que cubría las paredes. Lo bueno de esta galería es que también dobla como una casa de té. El sonido de la música clásica y el agua de la inusual fuente complementan el té para crear una atmósfera muy relajadora.

Antes de tomar el té subimos al techo de la galería. Desde allá arriba pude espiar a dos estudiantes de fotografía que estaban en la galería completando una asignación para una de sus clases. Verlos me trajo recuerdos de cuando yo estudiaba fotografía ya hace más de 10 años. También pude ver el invernadero lleno de plantas que seguramente poblarán la galería en algún momento de la primavera.

Otro detalle que hace que una visita a esta galería sea única es su dueña. Ella es una señora mayor, muy dulce, que se preocupa por que sus clientes la estén pasando a maravillas. Me recordó a esas abuelas que siempre están pendientes a sus nietos, dándoles regalos y ofreciéndoles comida. Nos sirvió un té exquisito junto a unas pequeñas tartas que estaban deliciosas. El precio no estaba mal tampoco: sólo pagamos 5,000won cada uno (menos de $5).

Me encantaría regresar aunque esté en un barrio apartado del centro y sea casi una expedición encontrarlo. Definitivamente vale la pena.