El sábado fui al café Tavolo Rosso para la tercera reunión del grupo de francófonos en Daegu. Allí me estaban esperando Rich, otro maestro de inglés de mi misma academia; Jiwon, una coreana arquitecta que vivió 7 años en Paris; y Mi-hyang, quien también vivió en Paris y estudió francés. En parte nos estábamos reuniendo para despedirnos de Mi-hyan ya que se va de Korea en una semana. Su destino es el Congo (por dos años) para trabajar en una compañía coreana que fabrica pelucas. No sabía que la demanda por las pelucas era tan grande pero al parecer lo es: esa compañía coreana tienen presencia en 8 países africanos.
Al poco rato se nos unió Minju, quien trabaja para la Alianza Francesa de Daegu. Korea tiene tres Alianzas Francesas, una aquí, otra en Busan y una en Seúl. Creo que la de Daegu es la más pequeña aunque no he visitado ninguna de ellas. Minju habla muy bien el francés; mejor que todos los que estábamos en aquella mesa. Después de dos horas en el café decidimos movernos a un restaurante para continuar la conversación rodeados de comida.
Fuimos a un ‘restaurante casual’ llamado Cozy en el área de los bares frecuentados por los extranjeros. Allí pedimos tres platos para compartir: espagueti con salsa carbonara, un bbq platter y un arroz frito con pollo. Y claro, no podía faltar la cerveza. Cuando terminamos de comer llegaron Michael, un estudiante universitario congoleño y Guillaume, un profesor francés. Ellos ya habían cenado así que nos fuimos a un bar recomendado por Michael.
Llegamos a Jeeep (sí, con tres e), un lounge bar al que nunca había ido. Éramos las únicas personas allí porque, después de todo, eran solamente las 9:15 de la noche. Cada cual pidió su bebida y nos volvimos a sentar. La música estaba lo suficientemente alta como para no poder sostener una conversación normal por lo que nos pusimos a bailar. Poco a poco se fue llenando el bar y a eso de la 1:00am estaba repleto. Al poco rato me fui no sin antes prometerle a Mi-hyang una visita durante su tiempo en el Congo.
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Y no podría estar más feliz de haber regresado al salón de clases y que una estudiante me haya recibido con este regalo. Disfrútenlo tanto como yo lo disfruté:



































